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Reproducción de artículo publicado en Invertia.com

El “stress test” o “ test de estrés”, se puede definir como una técnica de simulación utilizada en las carteras de activos y pasivos para determinar sus reacciones ante diferentes situaciones financieras. Dichas pruebas constituyen un método útil para determinar cómo le irá a una cartera durante un período de crisis financiera. Con el stress test se va a realizar un análisis de la capacidad de adaptación de las entidades financieras ante el planteamiento de dos escenarios macroeconómicos supuestos, uno de referencia y otro escenario más adverso o negativo. En la práctica, se trata de un nuevo modelo de control establecido sobre el sistema bancario,consistente en una serie de análisis realizados bajo diversos supuestos negativos sobre las cuentas de las entidades bancarias para conocer su grado de solvencia y poder en consecuencia reaccionar de forma adecuada ante la presentación de problemas en un futuro.

Los resultados de los test de estrés son mirados por lupa tanto por organismos e instituciones oficiales como por inversores y agencias de calificación crediticia. Este tipo de ejercicio o test se limita a entidades financieras.En Estados Unidos, en el año 2008, cuando corrían ríos tinta debido a la quiebra de Lehman Brothers y con la banca de inversión americana al borde del precipicio, solo las entidades con activos superiores a 100 mil millones de dólares se sometieron al “stress test”. La última simulación fue realizada por 19 entidades financieras americanas representativas de las dos terceras partes de los activos del sistema financiero americano.

Las cifras resultantes de los test arrojan resultados sobre los siguientes aspectos:

Las potenciales pérdidas de crédito , valores y carteras de inversión, incluidos los compromisos fuera de balance y pasivos contingentes y las exposiciones , y Los recursos disponibles para absorber las pérdidas potenciales, incluyendo los ingresos netos antes de la disposición y provisión para pérdidas en préstamos y arrendamiento.

Algunas entidades como American Express, Goldman Sachs o JP Morgan pasaron con signos de fortaleza los “stress test“. Sin embargo ,el test dejó al descubierto las necesidades y la situación de debilidad en que se encontraban por ejemplo Bank of America,Citigroup o Wells Fargo.

Y es que tras el “episodio” Lehman, comezaron a plantearse muchas dudas sobre la salud del resto del sistema financiero americano y es que más de la mitad de las entidades se encontraban con problemas de liquidez. En las pruebas de “stress test” se utilizan diversas variables como por ejemplo las tasa de interés, el PIB,la tasa de desempleo los precios de la vivienda, entre otros.

Existen tres tipos de pruebas a la hora de realizar los test que miden los siguientes aspectos:

Tipo 1: la vulnerabilidad de una cartera de activos ante la aparición de una situación extrema de carácter histórico. Reproducen como reacciona dicha cartera ante situaciones que en el pasado fueron devastadoras.

Tipo 2: la correlación existente entre la variación del valor de una cartera de activos y una variable concreta un factor dado.

Tipo 3: La correlación existente entre una cartera de activos y las distintas variables macroeconómicas externas utilizando para ello rectas de regresión que traten de establecer una estimación de la evolución de su valor ante variaciones de precio del petroleo, tipos de interes o tipos de cambio.

El “stress test” trata de responder a preguntas como las siguientes:

¿Qué ocurre si los mercados de valores caen un determinado porcentaje este año?

¿Qué pasa si las tasas de interés suben por lo menos x tanto%?

¿Qué sucede si dispara el precio del petróleo?

La Administración Obama intentó así calmar a los mercados que vieron en la publicación de los resultados un bálsamo de transparencia ante el secretismo y la opacidad con la que se trataban todos estos temas por las propias entidades financieras.El dinero volvió a entrar en los bancos y en cierta medida se restableció la confianza en la fortaleza del sistema financiero americano.

Los test llegan a Europa

En mayo del año 2009, la Unión Europea decidió anunciar que iba a someter a las pruebas de estrés a los bancos de la zona euro por primera vez en la historia, con el primer objetivo de tener una idea cierta de la capitalización a nivel global del sistema financiero europeo.

El Presidente de la Asociación Española de la Banca Miguel Martín, ha expresado su opinión y en palabras del propio Martín ha señalado “que ocultar las cosas no tiene ningún sentido” y se ha mostrado partidario de” no alimentar rumores infundados con intenciones perversas”. Además ha comentado que los bancos españoles han pasado el “stress test” con nota alta o muy alta.

En opinión de Hanseatic Brokerhouse Financial Service, a pesar de que la publicación de los stress test, que ha dado oxigeno a unos mercados que estaban “afixiados” y que ha resultado como el ingreso de un enfermo en la unidad de cuidados intensivos, este intento de contribuir a la tranquilidad en los mercados financieros parece más un calmante orquestado por la Unión Europea que obedece a la idea de estabilizar a los mercados con el fin de aliviar la presión sobre la deuda soberana de algunos países de la Unión Europea que a establecer un verdadero control sobre la Banca.

Dudas sobre los criterios utilizados

Una cuestión clave es aclarar con base a qué criterios se ha realizado la valoración de los activos inmobiliarios sobre todo en lo referente a determinadas variables. En concreto, en lo referente a la valoración de los activos inmobiliarios, debemos preguntarnos como se hecho dicha valoración. Los activos llamados ”tóxicos” resultantes de la crisis subprime aún no han desaparecido.

La explosión de la burbuja inmobiliaria sigue causando estragos.Y es que a pesar de que se ha producido una labor de limpieza importante, todavía la toxicidad de dichos activos podría causar mas de un disgusto a las entidades financieras. Y es que todos sabemos como se han realizado las tasaciones inmobiliarias en España y las presiones ejercidas por parte de las entidades financieras a las tasadoras en los últimos años.

Si la valoración de muchos activos se llevara a cabo a precio real de mercado y si la morosidad real de los bancos estuviese reflejada en sus cuentas, más de una entidad financiera no llegaría a la meta ni soportaría el tan ya conocido y renombrado “stress test”.

El mismo Banco Santander que suspendió el reembolso de las participaciones en uno de sus fondos inmobiliarios, por cierto el mayor fondo inmobiliario de España ”Santander Banif Inmobiliario”, ahora recibe los elogios de La Moncloa como la entidad que mejor resultado ha obtenido en las pruebas de stress test, que no son más que una bombona de oxigeno con el fin de dar un respiro a los mercados financieros.

Miguel Méndez
Analista de Hanseatic Brokerhouse

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